Prevención:
La gangrena se puede prevenir si se trata antes de que el daño tisular sea irreversible. Se deben tratar las heridas de manera adecuada y observarlas cuidadosamente para buscar signos de infección (tales como enrojecimiento que se propaga, inflamación o secreción) o incapacidad para sanar.
Las personas con diabetes o enfermedad vascular deben examinar en forma rutinaria sus pies para buscar cualquier signo de lesión, infección o cambio en el color de la piel y buscar atención médica en la medida de lo necesario.