Cuidados en el hogar:
Para minimizar el desarrollo de arrugas en la piel es aconsejable evitar la exposición a los rayos del sol en cuanto sea posible. De lo contrario, se debe usar ropa cubierta y protectores solares. Se recomienda igualmente suspender el hábito de fumar en caso de tenerlo.
Se debe llamar al médico si:
- Una mancha en la piel tiene más de un color, tiene una forma irregular o está levantada.
- Se observan lesiones pigmentadas nuevas o que cambian de aspecto.
Usualmente las arrugas no son preocupantes, a menos que aparezcan a una edad temprana. Es aconsejable consultar con el médico cuando se presuma que la piel se está tornando excesivamente arrugada a una edad temprana. Algunas veces, es adecuado remitir la persona afectada a un dermatólogo o a un cirujano plástico.
Lo que se puede esperar en el consultorio médico:
Es posible que el médico haga una serie de preguntas detalladas acerca de las arrugas, tales como:
- ¿Cuándo se notó por primera vez que la piel se estaba tornando anormalmente arrugada?
- ¿Se ha presentado algún cambio en la piel?
- ¿Se presenta dolor o sangrado en alguna de las manchas en la piel?
- ¿Qué otro tipo de síntomas se están presentando al mismo tiempo?
Se hace un examen detallado de la piel y si las arrugas se presentan acompañadas de una lesión cutánea que ha cambiado de aspecto, en los exámenes diagnósticos se puede incluir una biopsia de dicha lesión.
Se puede recomendar la tretinoína (Retin-A) o cremas que contengan alfa-hidroxiácidos, pero no hay garantía de que sirvan.
La quimioabrasión o la exfoliación por láser son opciones muy efectivas para las arrugas prematuras.
Se puede utilizar la toxina botulínica (Botox) para corregir algunas de las arrugas asociadas con músculos faciales demasiado activos.
Algunos pacientes pueden optar por la cirugía plástica para el tratamiento de las arrugas relacionadas con la edad (por ejemplo, un estiramiento facial).