Nombres alternativos
Síncope; Mareo: desmayo; Vasovagal; Desvanecerse
Definición:
Un desmayo es la pérdida temporal del conocimiento a consecuencia de una disminución del flujo sanguíneo al cerebro. El episodio es breve (dura menos de un par de minutos) y va seguido de una recuperación rápida y completa. Las personas afectadas se pueden quejar de mareos o vértigo antes de presentarse el desmayo.
El estado de pérdida del conocimiento más prolongado y más profundo a menudo se denomina coma.
Consideraciones generales:
Cuando una persona se desmaya, no solamente experimenta pérdida de conocimiento sino también pérdida del tono muscular y palidez en su rostro. Igualmente, la persona puede sentir debilidad o náuseas justo antes de desmayarse y tener la sensación de que los ruidos alrededor se van desvaneciendo en el fondo.
Causas comunes:
Un desmayo puede ocurrir mientras la persona está orinando, defecando (especialmente si hay esfuerzo), tosiendo muy fuerte o cuando la persona ha estado parada en un lugar durante mucho tiempo. Los desmayos también pueden estar relacionados con el miedo, el dolor intenso y el sufrimiento emocional.
Una baja súbita en la presión arterial puede causar un desmayo. La presión arterial puede disminuir repentinamente cuando la persona está sangrando o gravemente deshidratada. También puede suceder si la persona se incorpora repentinamente desde una posición estando acostada.
Ciertos medicamentos pueden llevar a que se presente desmayo, causando un descenso en la presión arterial o por otra razón. Los medicamentos comunes que contribuyen a que se presenten desmayos incluyen los utilizados para la ansiedad, la hipertensión arterial, la congestión nasal y las alergias.
Otras razones por las cuales una persona se puede desmayar incluyen hiperventilación, consumo de alcohol o de drogas y azúcar bajo en la sangre.
Entre las razones menos comunes pero más graves están: cardiopatía (como el ritmo cardíaco anormal o ataque cardíaco) y accidente cerebrovascular. Estas afecciones son más probables en personas de más de 65 años y menos probables en aquellas menores de 40 años.