Nombres alternativos
Sensaciones de latidos cardíacos; Latidos cardíacos irregulares; Palpitaciones; Latidos cardíacos fuertes o acelerados
Cuidados en el hogar:
La reducción de la ingesta de cafeína a menudo disminuirá significativamente las palpitaciones cardíacas. Asimismo, el hecho de reducir el estrés y la ansiedad puede ayudar a disminuir la frecuencia o intensidad de las palpitaciones cardíacas. Se recomienda ensayar con ejercicios de respiración o relajación profunda (un proceso de tensionar paso a paso y luego relajar cada grupo muscular en el cuerpo) cuando ocurren las palpitaciones. Del mismo modo, practicar yoga o tai chi de manera regular puede reducir la frecuencia de las palpitaciones.
La persona debe mantener un registro de la frecuencia de las palpitaciones, el momento en el que se presentan, el tiempo que duran, su frecuencia cardíaca en el momento en que éstas ocurren y lo que está sintiendo en el momento. Esta información puede ayudarle al médico a entender tanto la gravedad como la causa subyacente.
Una vez que el médico descarte una causa grave, es importante NO prestarle atención a las palpitaciones cardíacas, a menos que se observe un incremento o cambio súbito en ellas.
Si la persona nunca ha tenido palpitaciones cardíacas antes, debe poner esto en conocimiento del médico.
Se debe llamar al médico si:
La persona debe llamar al número local de emergencias (como el 911 en los Estados Unidos) si:
Debe llamar al médico de inmediato si:
- Siente latidos cardíacos adicionales con frecuencia (más de 6 por minuto o en grupos de 3 o más).
- Tiene factores de riesgo para una cardiopatía, como colesterol alto, diabetes o hipertensión arterial.
- Tiene palpitaciones cardíacas nuevas o diferentes.
- Su pulso es de más de 100 latidos por minuto (sin ejercicio, ansiedad ni fiebre).
Lo que se puede esperar en el consultorio médico:
El médico elaborará la historia clínica, llevará a cabo un examen físico y efectuará un ECG (electrocardiograma).
Si la persona presenta dolor torácico, dificultad para respirar u otros síntomas preocupantes, y está en la sala de emergencias, se vigilará su ritmo cardíaco y, si es necesario, se llevará a cabo una intervención de emergencia para restaurar el ritmo cardíaco normal.
Si la persona no exhibe estos síntomas en el momento de la visita, el médico querrá saber cuál era el pulso en el momento en que se sintieron las palpitaciones y si el ritmo se sintió regular o no.
A la persona se le puede preguntar:
- ¿Siente latidos que saltan o se detienen?
- ¿Su frecuencia cardíaca se siente lenta o rápida cuando experimenta las palpitaciones?
- ¿Son los latidos acelerados, frecuentes, fuertes o agitados?
- ¿Hay un patrón regular o irregular para la sensación de latidos cardíacos inusuales?
- ¿Comenzaron y terminaron las palpitaciones de forma repentina?
- ¿Cuándo ocurren las palpitaciones? ¿En respuesta a recuerdos de un evento traumático? ¿Al acostarse y descansar? ¿Cuando cambia la posición del cuerpo? ¿Cuando se emociona?
- ¿Presenta otros síntomas?
Como parte del examen físico, el médico revisará la temperatura, el pulso, la frecuencia respiratoria y la presión arterial, al igual que prestará especial atención al corazón y los pulmones.
Los exámenes de diagnóstico que pueden realizarse son:
Si el médico encuentra que la persona tiene un ritmo cardíaco anormal, la persona debe anotar esta información y asegurarse de comentarlo a otros profesionales involucrados en sus cuidados médicos.
Prevención:
Para tratar de reducir el estrés y los factores de riesgo para la enfermedad cardíaca o cardiopatía se recomienda:
- No fumar.
- Consumir una dieta bien balanceada, baja en grasas.
- Hacer ejercicio de manera regular.
- Ensayar técnicas de manejo del estrés como yoga, tai chi o meditación.
- Asegurarse de que la presión arterial y el colesterol estén bajo control.