Nombres alternativos
Drenaje o flujo del oído; Otorrea; Sangrado del oído
Definición:
Es el drenaje de sangre, cerumen, pus o líquido del oído.
Consideraciones generales:
La mayor parte del tiempo, el líquido que sale del oído es cerumen o cera de oídos. (Para mayor información acerca de este tema, ver el artículo cerumen).
Sin embargo, la secreción también puede ser causada por irritación o infección leve. Una ruptura del tímpano puede provocar una secreción blanca y ligeramente sanguinolenta o amarillenta del oído y la señal de este problema con frecuencia es la presencia de material seco y encostrado en la almohada del niño.
El sangrado del oído también puede deberse a una lesión, cáncer o un objeto extraño en el conducto auditivo externo.
Causas comunes:
- Oído del nadador que por lo general está acompañado de picazón, descamación, humedad y enrojecimiento del conducto auditivo externo y dolor que aumenta al mover el lóbulo de la oreja
- Inflamación o infección
- Lesiones producidas por un golpe en la cabeza, objetos extraños, ruidos muy fuertes o cambios de presión súbitos (como los que ocurren en los aviones) que producen la perforación o ruptura del tímpano.
- Eccema y otras irritaciones de la piel en el conducto auditivo externo que pueden causar algún sangrado.
Cuidados en el hogar:
Por seguridad, nunca se debe introducir en el oído ningún objeto que tenga un tamaño menor que la punta del dedo meñique.
INFECCIONES EN EL OÍDO:
Se debe tratar la inflamación o la infección en la forma que lo recomiende el médico. El médico puede recomendar el uso de gotas óticas.
CERUMEN:
Se puede utilizar un lavado cuidadoso con agua tibia usando una jeringa (disponible en la farmacia) para remover el cerumen acumulado. No se recomienda intentar extraer el cerumen impactado del oído en niños muy pequeños. En los niños mayores, si el cerumen se puede observar y extraer fácilmente, se puede hacer con cuidado. Sin embargo, NUNCA se deben usar objetos puntiagudos para intentar extraerlo.
LESIONES:
Se recomienda buscar asistencia médica en el caso de una lesión causada por un objeto extraño, ruidos o cambios de presión, traumatismo craneal o ante la sospecha de un trastorno de coagulación o sangrado.
No hay por qué alarmarse cuando se presenta una ruptura del tímpano, ya que éste es el primer signo del proceso de cicatrización. Los antibióticos pueden ayudar a prevenir una infección mayor durante este proceso de cicatrización. La ruptura del tímpano en los niños generalmente sana por completo en cuestión de unas cuantas semanas.
OÍDO DE NADADOR:
En el caso del oído de nadador (excepto si el tímpano se encuentra perforado) se recomienda:
- Inclinar la cabeza hacia los lados, con el lado del oído lleno de agua hacia arriba
- Halar el pabellón auricular hacia arriba y hacia atrás
- Exprimir cuidadosamente el contenido de un gotero medicinal lleno de alcohol antiséptico o de una mezcla de mitad alcohol antiséptico y mitad vinagre blanco en el oído, la cual lo seca y extermina cualquier bacteria u hongo
- Mover el pabellón auricular para que la solución llegue hasta la parte más interna del conducto
- Luego, inclinar la cabeza de nuevo para que esta vez el oído afectado quede hacia abajo y el líquido pueda drenar
Colocar una gota de aceite de vaselina o de aceite para bebés en cada oído antes de nadar puede ayudar a prevenir este problema.
Se debe llamar al médico si:
- La secreción es blanca, amarilla o sanguinolenta
- La secreción se presenta como resultado de una lesión
- La secreción del oído ha persistido por más de 5 días
- Se presenta dolor severo
- La secreción está asociada con otros síntomas como fiebre o dolor de cabeza
- Se presenta pérdida de la audición
Lo que se puede esperar en el consultorio médico:
El médico lleva a cabo un examen físico y examina el interior de los oídos. A la persona se le pueden hacer preguntas como las siguientes:
- ¿Cuándo comenzó a presentarse la secreción?
- ¿Qué aspecto tiene la secreción?
- ¿Cuánto ha durado?
- ¿Drena a todas horas o aparece y desaparece?
- ¿Qué otros síntomas están presentes? (Por ejemplo, fiebre, dolor de oído, dolor de cabeza)
El médico puede tomar una muestra de la secreción del oído y enviarla a un laboratorio para su análisis.
El médico puede recomendar medicamentos antiinflamatorios y antibióticos, que se aplican en el oído. Los antibióticos se administran por vía oral si la ruptura del tímpano está causando la secreción.