Nombres alternativos
Sensibilidad a la luz; Visión sensible a la luz; Ojos sensibles a luz
Cuidados en el hogar:
La molestia ocasionada por la sensibilidad a la luz se puede reducir evitando la exposición a la luz solar, cerrando los ojos, usando anteojos oscuros u oscureciendo el cuarto. Sin embargo, es mejor determinar la causa de la sensibilidad, ya que el tratamiento apropiado puede curarla. Se debe buscar atención médica urgente si el dolor es de moderado a agudo en condiciones de luz baja.
Se debe llamar al médico si:
Se le debe consultar al médico si la sensibilidad a la luz es grave, por ejemplo, si la persona requiere del uso de gafas de sol en recintos cerrados.
Igualmente, se debe consultar si la sensibilidad se presenta acompañada de dolor de cabeza, enrojecimiento de los ojos, visión borrosa o si no desaparece en uno o dos días.
Lo que se puede esperar en el consultorio médico:
El médico lleva a cabo un examen físico, incluyendo una evaluación de los ojos. A la persona se le puede hacer las siguientes preguntas:
- ¿Cuándo se empezó a presentar la sensibilidad a la luz?
- ¿Molesta todo el tiempo o sólo algunas veces?
- ¿Qué tan grave es la sensibilidad?
- ¿Necesita usar anteojos oscuros o permanecer en cuartos oscuros?
- ¿El médico le dilató las pupilas recientemente?
- ¿Usa lentes de contacto?
- ¿Se aplica jabones, lociones o cosméticos alrededor de los ojos?
- ¿Se ha expuesto al polvo, al viento, al sol, al polen o a productos químicos?
- ¿Hay algo que empeore o mejore la sensibilidad?
- ¿Ha tenido lesiones?
- ¿Qué medicamentos toma?
- ¿Qué otros síntomas se presentan?
Se le debe informar al médico si se presentan algunos de los siguientes síntomas:
- Dolor ocular
- Dolor de cabeza
- Náuseas
- Rigidez cervical
- Visión borrosa
- Irritación o heridas en los ojos
- Enrojecimiento
- Picazón
- Inflamación
- Mareos
- Entumecimiento u hormigueo en alguna otra parte del cuerpo
- Cambios en la audición
Se pueden llevar a cabo los siguientes exámenes: