Expectativas después de la cirugía:
El resultado es generalmente bueno en el caso de la extirpación de un solo riñón. Si se extirpan ambos riñones o si el riñón que queda no funciona bien, es necesaria la hemodiálisis o un trasplante de riñón para mantener a la persona con vida.
Convalecencia:
Al paciente se le suministran líquidos a través de una vía intravenosa y analgésicos, dado que esta cirugía con frecuencia es muy dolorosa debido a la localización.
El equipo médico vigilará cuidadosamente la presión sanguínea y el equilibrio de electrolitos y de líquidos, puesto que éstas son funciones controladas en parte por los riñones. Es probable que se coloque un catéter urinario (tubo para drenar la orina) por un período corto durante la recuperación.
El paciente probablemente permanecerá en el hospital de 2 a 7 días, dependiendo del método quirúrgico utilizado, y se le estimulará a reanudar las actividades ligeras tan pronto como se sienta bien para hacerlo. Se debe evitar la actividad vigorosa durante 6 semanas después del procedimiento.