Nombres alternativos
Fusión espinal anterior; Artrodesis; Fusión espinal posterior; Fusión intervertebral; Artrodesis raquídea
Expectativas después de la cirugía:
Aunque muchos pacientes experimentan alivio del dolor después de la cirugía, el procedimiento no siempre es exitoso. El dolor de espalda algunas veces regresa y más de la mitad de los pacientes desarrolla ciática.
La persona debe consultar con el médico si se presenta dolor de espalda severo y persistente, en especial si tiene algún entumecimiento, pérdida del movimiento, debilidad o cambios vesicales o intestinales.
Convalecencia:
La persona necesitará permanecer hospitalizada durante varios días después de la cirugía. La columna reparada se debe conservar en la posición adecuada para mantenerla alineada. Si la cirugía implicó una incisión quirúrgica en el pecho, es posible que se coloque una sonda pleural para drenar el líquido acumulado, la cual generalmente se retira después de 24 a 72 horas.
A la persona se le enseña a moverse adecuadamente, a cambiar de posición, sentarse, pararse y caminar. Para bajarse de la cama, se le pide utilizar la técnica del "tronco rodante", lo que significa que se mueve todo el cuerpo de una vez, sin torcer la columna.
Generalmente, se presenta dolor considerable durante los primeros días después de la cirugía, para lo cual se suministrarán analgésicos con regularidad, quizás mediante una analgesia controlada por el paciente (ACP). De igual manera, la persona tendrá un catéter (sonda) urinario para recoger la orina.
Debido al riesgo de parálisis temporal después de la cirugía de columna, es posible que la persona no pueda comer durante 2 ó 3 días y la alimentación se hará por vía intravenosa.
Al salir del hospital, la persona puede requerir el uso de un corsé o un yeso en la espalda.