Definición:
El agua es una combinación de hidrógeno y oxígeno y es la base de los líquidos corporales.
Funciones:
El agua constituye más de las dos terceras partes del peso del cuerpo humano y, sin ella, los seres humanos morirían en pocos días. Todas las células y órganos dependen del agua para su funcionamiento.
El agua sirve como lubricante y es la base para la saliva y los líquidos que rodean las articulaciones. El agua igualmente regula la temperatura corporal a través de la transpiración y también ayuda a prevenir y aliviar el estreñimiento al movilizar el alimento a través del tubo digestivo.
Fuentes alimenticias:
Algo del agua en el cuerpo se obtiene de alimentos que se consumen y algo se obtiene de los subproductos del metabolismo, pero la fuente principal y mejor es el agua potable.
El agua también se obtiene a través de las bebidas y alimentos líquidos, tales como las sopas, la leche y los jugos. Las bebidas alcohólicas y las que contienen cafeína (como el café, el té y las colas) no son las mejores opciones, puesto que tienen un efecto diurético (eliminador de agua).
Efectos secundarios:
Si no se consume diariamente la cantidad de agua requerida, se presenta un desequilibrio en los líquidos corporales, lo que ocasiona deshidratación que, de ser grave, puede convertirse en potencialmente mortal.
Recomendaciones:
Se recomienda tomar de seis a ocho vasos de agua de ocho onzas (240 ml) diariamente.