Definición:
El cloruro es una sal que se compone de dos elementos, uno de los cuales es el cloro. El cloruro representa alrededor del 0.15% del peso corporal y se encuentra en el líquido por fuera de las células.
Funciones:
El cloruro es necesario para mantener el equilibrio apropiado de los líquidos corporales y es una parte esencial de los jugos digestivos (gástricos).
Fuentes alimenticias:
El cloruro se puede encontrar en la sal de cocina o en la sal de mar como cloruro de sodio, al igual que en muchas verduras. Los alimentos con mayores contenidos de cloruro son, entre otros, las algas marinas, el centeno, los tomates, la lechuga, el apio y las aceitunas. El cloruro de potasio se encuentra en la mayoría de alimentos y es generalmente el ingrediente principal en los sustitutos de la sal.
Efectos secundarios:
Una deficiencia marcada de cloruro puede ocurrir con la pérdida de líquidos, lo cual puede deberse a sudoración excesiva, vómitos o diarrea. Los medicamentos como los diuréticos también pueden causar una deficiencia de este elemento. Esta pérdida de cloruro puede llevar a que se presente deshidratación, pérdida de potasio en la orina y una afección llamada alcalosis.
Recomendaciones:
El Comité de Nutrición y Alimentos del Instituto de Medicina (Food and Nutrition Board of the Institute of Medicine ) ha establecido los siguientes consumos de referencia en la dieta para el cloruro:
Bebés:
- 0-6 meses: 0.18 gr/día
- 7-12 meses: 0.57 gr/día
Niños y adultos:
- 1-3 años: 1.5 gr/día
- 4-8 años: 1.9 gr/día
- 9-50 años: 2.3 gr/día
Las personas mayores de 50 años deben consumir niveles ligeramente menores, mientras que las mujeres embarazadas y lactantes necesitan niveles ligeramente mayores. Se recomienda preguntarle al médico acerca de la cantidad considerada mejor para cada persona.
El cloruro se encuentra fácilmente disponible en el suministro de alimentos. De hecho, la mayoría de los estadounidenses probablemente consume más cloruro del necesario, en la forma de sal de cocina y la sal en alimentos preparados.