Home > Medical Reference > Encyclopedia (Spanish)

Toggle: English / Spanish

Services at Maryland General

A complete list of inpatient and outpatient healthcare services at MGH.

Encefalopatía hepática - Toda la información

Nombres alternativos

Coma hepático

Definición:

Es un daño al cerebro y al sistema nervioso que se presenta como una complicación de trastornos hepáticos. Este trastorno causa diferentes síntomas neurológicos, incluyendo cambios en los reflejos, cambios en el estado de conciencia y cambios en el comportamiento, que pueden fluctuar de leves a graves.

Causas, incidencia y factores de riesgo:

La encefalopatía hepática es causada por trastornos que afectan al hígado, como aquellos que reducen la función hepática, tales como la cirrosis o la hepatitis, y a causa de afecciones por las que la circulación sanguínea no entra al hígado. La causa exacta de esta afección se desconoce.

Sin embargo, cuando el hígado no puede metabolizar ni volver inofensivas las sustancias tóxicas en el cuerpo, se presenta la acumulación de dichos tóxicos en el torrente sanguíneo. Una sustancia que se cree que es particularmente dañina para el sistema nervioso central es el amoníaco, el cual es producido por el cuerpo cuando las proteínas son digeridas y que normalmente el hígado lo hace inofensivo. Además, muchas otras sustancias también se pueden acumular en el cuerpo si el hígado no está funcionando bien y se agregan al daño hecho al sistema nervioso.

En personas que a excepción de esto presentan trastornos hepáticos estables, la encefalopatía hepática se puede desencadenar por sangrado gastrointestinal, consumo excesivo de proteína dietética, anomalías electrolíticas (especialmente la reducción de potasio, que puede ser consecuencia del vómito o de tratamientos como la paracentesis o por tomar diuréticos), infecciones, enfermedad renal y procedimientos que desvían la sangre más allá del hígado.

La encefalopatía hepática también puede ser provocada por cualquier afección que ocasione alcalosis, niveles bajos de oxígeno en el cuerpo, uso de medicamentos que inhiben el sistema nervioso central (como los barbitúricos o los tranquilizantes benzodiacepínicos), cirugía o algunas veces cualquier enfermedad coincidente.

Los trastornos que imitan o enmascaran los síntomas de la encefalopatía hepática son, entre otros, la intoxicación con alcohol, una sobredosis de sedantes, el síndrome de abstinencia del alcohol complicado, el síndrome de Wernicke-Korsakoff, un hematoma subdural, la meningitis y las anomalías metabólicas tales como el azúcar bajo en sangre.

La encefalopatía hepática puede presentarse como un trastorno agudo y potencialmente reversible o como un trastorno progresivo y crónico asociado con enfermedad hepática crónica.

Síntomas:

Signos y exámenes:

Los síntomas neurológicos pueden cambiar. El temblor muscular brusco, "con aleteo o sacudida" se puede observar durante el movimiento voluntario, como cuando la persona intenta sostener los brazos al frente del cuerpo.

El examen del estado mental será anormal, en particular en tareas cognitivas (del pensamiento), como conectar números con líneas.

Se puede sospechar o conocer la presencia de la enfermedad hepática y se pueden observar signos de dicha enfermedad, como ictericia (ojos y piel amarillos) y ascitis (acumulación de líquidos en el abdomen). Algunas veces, se presenta un olor a moho característico del aliento y la orina.

Los exámenes de sangre pueden ser inespecíficos o pueden revelar una insuficiencia hepática:

Tratamiento:

La encefalopatía hepática es una afección aguda que puede llegar a representar una emergencia médica y que requiere hospitalización.

Los objetivos del tratamiento son, entre otros, brindar una terapia de soporte vital, eliminar o tratar las causas y eliminar o neutralizar el amoníaco y otras toxinas. La terapia de soporte vital puede incluir asistencia respiratoria o circulatoria, especialmente cuando se presenta coma. El cerebro se puede inflamar, lo cual puede ser potencialmente mortal.

Se deben identificar y tratar las causas, al igual que detener el sangrado gastrointestinal y retirar la sangre de los intestinos, dado que ésta se descompone en partes proteínicas que se convierten en amoníaco. De la misma manera, es importante tratar las infecciones, la insuficiencia renal y las anomalías electrolíticas (especialmente potasio).

En pacientes con casos repetitivos y severos de encefalopatía, se les puede solicitar que reduzcan la proteína en la dieta con el fin de bajar la producción de amoníaco. Sin embargo, es importante la asesoría dietética, ya que muy poca proteína en la dieta puede contribuir a la desnutrición. Asimismo, puede ser necesaria la alimentación con fórmulas especiales por vía intravenosa o entérica para pacientes graves.

La lactulosa se puede suministrar para evitar que las bacterias intestinales produzcan amoníaco y como un laxante que facilita la evacuación de sangre intestinal. La neomicina también se puede utilizar para disminuir la producción de amoníaco por parte de las bacterias intestinales. La rifaximina, un nuevo antibiótico, también es efectiva en la encefalopatía hepática.

En lo posible, se deben evitar los sedantes, los tranquilizantes o cualquier otro medicamento que sea metabolizado o excretado por el hígado, al igual que los medicamentos que contengan amonio (como ciertos antiácidos). Igualmente, se pueden recomendar otros medicamentos y tratamientos con resultados variables.

Expectativas (pronóstico):

La encefalopatía hepática aguda puede ser corregible, mientras que las formas crónicas de la enfermedad a menudo empeoran. Ambas formas pueden ocasionar un coma irreversible y la muerte, con una tasa de mortalidad de aproximadamente el 80 % (8 de cada 10 pacientes) si el coma se desarrolla. La recuperación y el riesgo de recaída son variables.

Complicaciones:

Situaciones que requieren asistencia médica:

Se debe buscar asistencia médica si se presenta cualquier cambio en el estado mental u otro problema neurológico, especialmente si la persona tiene o presume que tiene un trastorno hepático. La encefalopatía hepática puede empeorar rápidamente y convertirse en una afección de emergencia.

Prevención:

El tratamiento de los trastornos hepáticos puede prevenir algunos casos de encefalopatía hepática. Muchos de estos trastornos se pueden prevenir evitando el consumo excesivo de alcohol y el uso de drogas intravenosas.

Si hay síntomas neurológicos en una persona con enfermedad hepática diagnosticada o presunta, se debe buscar atención médica inmediatamente.

  • Fecha de revisión: 10/13/2006
  • Versión en inglés revisada por:Jenifer K. Lehrer, MD, Department of Gastroenterology, Frankford-Torresdale Hospital, Jefferson Health System, Philadelphia, PA. Review provided by VeriMed Healthcare Network.
  • Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc
A.D.A.M., Inc. is accredited by URAC, also known as the American Accreditation HealthCare Commission (www.urac.org). URAC's accreditation program is the first of its kind, requiring compliance with 53 standards of quality and accountability, verified by independent audit. A.D.A.M. is among the first to achieve this important distinction for online health information and services. Learn more about A.D.A.M.'s editorial process. A.D.A.M. is also a founding member of Hi-Ethics (www.hiethics.com) and subscribes to the principles of the Health on the Net Foundation (www.hon.ch).

The information provided herein should not be used during any medical emergency or for the diagnosis or treatment of any medical condition. A licensed physician should be consulted for diagnosis and treatment of any and all medical conditions. Call 911 for all medical emergencies. Links to other sites are provided for information only -- they do not constitute endorsements of those other sites. Copyright 1997-2007 A.D.A.M., Inc. Any duplication or distribution of the information contained herein is strictly prohibited.

adam.com
     
Physician Directory

Physician Specialties

Medical Glossary

Guide for Patients

Guide for Visitors

    
About Us     ·     Contact Us     ·     Phone Listing     ·     Residency Programs     ·     Site Map     ·     Site Search     ·     Links     ·     FAQs

© 2008 Maryland General Hospital, All Rights Reserved   ·   827 Linden Avenue,   Baltimore, MD 21201   ·   410-225-8000
Commitment to Compliance   ·   Privacy Policy   ·   Terms and Conditions of Use   ·   Disclaimer   ·   JCAHO Public Notice