Definición:
Es un cáncer que se ha diseminado al hígado desde algún otro lugar del cuerpo.
Ver también: carcinoma hepatocelular (cáncer del hígado)
Causas, incidencia y factores de riesgo:
Los cánceres que se pueden diseminar al hígado abarcan: cáncer colorrectal, cáncer pancreático, cáncer gástrico y cáncer esofágico, al igual que cáncer de mama, cáncer pulmonar, melanoma y muchos otros tipos de cáncer.
Las razones para tal diseminación varían y dependen tanto del flujo sanguíneo como de ciertas características de los diferentes tipos de células cancerosas. Por ejemplo, los cánceres del tracto gastrointestinal a menudo se diseminan al hígado, debido a que la sangre fluye directamente desde estos órganos hacia el hígado. El melanoma generalmente se disemina al hígado a través de los vasos sanguíneos del cuerpo.
El riesgo de que un cáncer se disemine al hígado depende del sitio donde esté ubicado el cáncer original. El cáncer hepático también puede estar presente en el momento en que se diagnostica el cáncer original (primario) o puede ocurrir meses o años después de extirpado el tumor primario.
Síntomas:
En algunos casos, son asintomáticos. Cuando existen síntomas, algunos de ellos son:
- Pérdida de peso
- Dolor, generalmente en el cuadrante superior derecho del abdomen
- Ictericia
- Fiebres
- Sudoración
- Náuseas
- Anorexia
Signos y exámenes:
Los exámenes que se pueden llevar a cabo para diagnosticar las metástasis al hígado son:
- Prueba de bilirrubina en sangre que puede estar alta
- Pruebas de la función hepática que pueden ser anormales
- TC o IRM que puede mostrar una masa en el hígado
- TEP que puede mostrar una masa en el hígado
- Ecografía del hígado que puede mostrar una masa en dicho órgano
Tratamiento:
El tratamiento depende del sitio primario de localización del cáncer, grado de diseminación al hígado (por ejemplo, únicamente un tumor o presencia de muchos tumores en el hígado), si hay o no diseminación a otros órganos y el estado del paciente.
En situaciones en las que el cáncer se ha diseminado no solamente al hígado sino a otros órganos, generalmente se utiliza la quimioterapia sistémica (dirigida a tratar todo el cuerpo).
En situaciones en las cuales la diseminación se ha dado solamente al hígado, se puede utilizar quimioterapia, aunque hay otros métodos de tratamiento que pueden ser efectivos. Cuando el tumor se localiza sólo en unas pocas áreas del hígado, se puede extirpar quirúrgicamente.
De igual manera, se puede usar la inyección de sustancias tóxicas o las ondas de radiofrecuencia para acabar con los tumores. Por otro lado, cuando se trata de áreas grandes del hígado que están comprometidas, se puede utilizar la quimioterapia dirigida al hígado (infundir quimioterapia directamente dentro del hígado) o la embolización (bloqueo del flujo sanguíneo a ciertas partes del hígado).
Expectativas (pronóstico):
El pronóstico depende predominantemente del sitio del cáncer primario y del grado de diseminación al hígado. En pocos casos, la curación de los pacientes se logra a través de la extirpación quirúrgica de la metástasis; sin embargo, esto usualmente sólo es posible en pacientes con ciertos tipos de tumores (por ejemplo, cáncer colorrectal) y cuando hay un número limitado de tumores en el hígado.
En la mayoría de los casos, el tumor metastásico al hígado no es curable, aunque los tratamientos mencionados anteriormente pueden ayudar a reducir el tamaño del tumor, mejorar las expectativas de vida y aliviar los síntomas. Sin embargo, los pacientes que padecen cáncer con metástasis al hígado generalmente mueren a causa de esta enfermedad.
Complicaciones:
Las complicaciones son generalmente el resultado de la diseminación de los tumores a un área grande del hígado, lo cual puede ocasionar fiebre, dolor, obstrucción del flujo de la bilis, disminución del apetito y pérdida de peso. Se puede presentar una insuficiencia hepática, pero generalmente esto sólo sucede en las últimas etapas de la enfermedad.
Situaciones que requieren asistencia médica:
Se debe buscar asistencia médica si la persona tiene cáncer y hay sospechas de que éste se ha diseminado al hígado. Cualquier persona que haya padecido un cáncer que se pueda diseminar al hígado debe conocer los signos y síntomas que aparecen en la lista de arriba y debe buscar asistencia médica si alguno de éstos se manifiesta.
Prevención:
La detección temprana de algunos tipos de cáncer puede evitar su diseminación hacía el hígado.