Nombres alternativos
Gastroenteritis aguda; Gastroenteritis bacteriana con diarrea infecciosa; Gastroenteritis por bacterias
Tratamiento:
El objetivo del tratamiento es reemplazar los líquidos y electrolitos (sales y minerales) perdidos a causa de la diarrea. Rara vez, se requieren transfusiones de sangre.
La terapia antibiótica o antimicrobiana generalmente no se necesita a menos que el resto del cuerpo esté afectado. Se recomienda consultarle al médico antes de utilizar cualquier medicamento antidiarreico.
Las medidas de cuidados personales para evitar la deshidratación abarcan:
- Tomar soluciones electrolíticas para reponer los líquidos perdidos por la diarrea.
- No ingerir alimentos sólidos hasta que la diarrea haya cesado.
Las personas con diarrea, especialmente los niños pequeños, que no pueden tomar líquidos debido a las náuseas pueden necesitar atención médica y líquidos intravenosos. Las personas que toman diuréticos deben ser cautelosas con la diarrea y es posible que tengan que suspender el medicamento durante un episodio agudo, de acuerdo con las indicaciones del médico.
Expectativas (pronóstico):
Con la mayoría de las infecciones, los síntomas mejoran en una semana con reposición de líquidos y electrolitos. Se presentan muy pocos casos de pacientes con insuficiencia renal e incluso la muerte debido a esta infección.
Ha habido incidentes cada vez mayores de brotes locales de infección severa con ciertas cepas de la bacteria E. coli. Estos brotes pueden ser peligrosos, especialmente para los ancianos o los niños muy pequeños.
Complicaciones:
- Artritis
- Deshidratación
- Insuficiencia renal (rara)
- Síndrome del intestino irritable
- Conteos sanguíneos bajos (anemia)
- Infección sistémica
Situaciones que requieren asistencia médica:
La persona debe consultar con el médico si:
- Presenta sangre o pus en las heces o éstas son negras.
- Presenta dolor abdominal que no se alivia con las deposiciones.
- Tiene síntomas de deshidratación.
- Tiene una fiebre por encima de 101º F (38,3º C) o su hijo tiene fiebre superior a 104º F (40º C), junto con diarrea.
- Presenta heces de apariencia aceitosa o malolientes.
- Ha viajado recientemente a un país extranjero.
- Ha comido con otras personas que también tienen diarrea.
- Ha empezado un nuevo medicamento.
- Su diarrea no mejora en cinco días (dos días para un bebé o niño) o empeora antes de eso.
- Su hijo ha estado vomitando por más de 12 horas (en un recién nacido de menos de tres meses, se debe llamar tan pronto como comience el vómito o la diarrea).