Nombres alternativos
Virus de Norwalk; Infección por rotavirus; Gripe estomacal
Tratamiento:
El objetivo del tratamiento es prevenir la deshidratación, reemplazando los líquidos y electrolitos (sales y minerales) perdidos en la diarrea. Las soluciones de reemplazo de electrolitos y líquidos para niños están disponibles en farmacias y expendios de alimentos, ya que los jugos, las bebidas gaseosas o el agua no reemplazan los electrolitos perdidos por vómitos o diarrea. En este sentido, es bueno hacer modificaciones alimentarias en los niños con diarrea hasta que ésta se resuelva.
Dado que el riesgo de deshidratación es mayor en los bebés menores de un año y en los niños pequeños, los padres deben vigilar de cerca el número de pañales mojados por día cuando el niño esté enfermo. Las personas con diarrea, que no pueden ingerir líquidos por vía oral debido a las náuseas, pueden necesitar líquidos intravenosos, en especial los niños pequeños.
Los antibióticos no funcionan con los virus.
Generalmente, no se administran medicamentos antidiarreicos, ya que pueden prolongar el proceso infeccioso, y mucho menos a los niños, a menos que el médico lo indique.
A las personas que toman diuréticos y desarrollan diarrea, el médico les puede recomendar suspender el consumo de estos medicamentos durante un episodio agudo. Sin embargo, NO se debe suspender un medicamento prescrito sin antes hablar con el médico.
Expectativas (pronóstico):
La mayoría de las infecciones se resuelven de forma espontánea. Sin embargo, los niños pueden llegar a enfermarse gravemente debido a la deshidratación causada por la diarrea.
Complicaciones:
El rotavirus provoca gastroenteritis severa en bebés y niños pequeños. Se puede presentar deshidratación severa y la muerte en este grupo de edad.
Situaciones que requieren asistencia médica:
Se debe buscar asistencia médica si la diarrea persiste por más de varios días o si se presenta deshidratación. Igualmente, se recomienda ponerse en contacto con el médico si se presentan los siguientes síntomas:
- Sangre en las heces
- Disminución del gasto urinario
- Náuseas
- Desmayos
- Vértigo
- Boca reseca
- Ojos de apariencia hundida
- Fontanela (punto blando en la cabeza del bebé) hundida
- Confusión.